Como sucede en todo hecho dramático, existen pinceladas de ligera positividad que hacen el dolor más llevadero, y ayudan a entender la compensación de ambos lados de la vida, supuestamente opuestos y separados.
En la fotografía de Yomiuri Shimbun, un soldado sonríe mientras sostiene a un bebé de apenas cuatro meses.
La niña logró sobrevivir, junto a su familia, y salir con vida de la desvastación natural que ha sufrido la localidad de Ishinomaki, en Japón.




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