El mandala es el trabajoso resultado - generalmente se invierten días en su factura - de una manifestación artística y espiritual, usada en diferentes ritos y religiones. En el caso de la fotografía, se trata de un mandala budista tibetano, dedicado a Chenrezig o Buda de la Compasión.
Los mandalas pueden elaborarse con piedras semipreciosas trituradas, pétalos de flores, arroz, piedra pulverizada, papel, hilo, mantequilla o arena pintada. Una vez terminado y, para demostrar la impernanencia de la vida y las cosas, el hermoso mandala es destruído, para sorpresa y lamento de los que presencian y desconocen tal costumbre.
Los mandalas pueden elaborarse con piedras semipreciosas trituradas, pétalos de flores, arroz, piedra pulverizada, papel, hilo, mantequilla o arena pintada. Una vez terminado y, para demostrar la impernanencia de la vida y las cosas, el hermoso mandala es destruído, para sorpresa y lamento de los que presencian y desconocen tal costumbre.






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