viernes, 11 de marzo de 2011

Homenaje con Hokusai y Shinsui

Shinsui fue un monje Zen, que dejó esta vida en septiembre de 1769, a la edad de 49 años. En sus últimos momentos de vida, sus discípulos le rogaron que crease un poema acerca de la muerte. 

Shinsui cogío un pincel y dibujó un círculo, antes de dejar el pincel a un lado y entregarse con calma a la muerte. Aquel círculo representa el vacío - pero no el vacio, tal y como lo entendemos -, la esencia y la iluminación, y quedó en la historia como uno de los símbolos más importantes del Budismo Zen.

Con un par de exquisitas pinturas de Hokusai y la historia de Shinsui, quiero enviar desde aqui mis mejores deseos para la gente de Japón, quien está sufriendo las terribles consecuencias que conlleva lo que podría leerse, en cierto modo, como una manifestación de la ira de la poderosa naturaleza. Tal y como me ha comentado hoy Catalina, con palabras que considero muy acertadas, se trata de la dicotomía del elemento agua, y su ineludible presencia como fuente de vida y de destrucción.

A mi entender, este lamentable episodio supone un nuevo recordatorio de la fuerza natural y del respeto que debemos profesarle, de forma constante y sin excepciones, para que una vida pacífica sea posible. Es un mensaje más para hacernos saber que nuestra presencia sigue siendo débil e insignficante, por lo que la existencia humana depende del bienestar de otros seres y del equilibrio de los elementos esenciales. Si esto último falla, la primera se verá en serio y triste peligro.

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