martes, 8 de marzo de 2011

El Ejemplo de Amira

Si hace unos días recomendaba la obra de Leonardo da Vinci como referente para trabajar la humildad, en este caso llevo la recomendación más lejos y me adentro en el terreno de la superación, con el meritorio ejemplo que nos da Amira

Tiene 21 años y convive con una parálisis cerebral que no le impide, entre otras muchas cosas, crear su propio Arte. Supe de ella a través de mi amiga Erika, quien me habló un poco acerca de su vida y aportó los datos necesarios para escribir esta nota. Una nota que pretende ser, principalmente, un cálido homenaje a la fuerza de Amira y a su capacidad de mejora, progeso y crecimiento personal.

















Me cuenta Eri que Amira, durante su infancia, estuvo en el Centro de Educación y Rehabilitación para Personas con Parálisis Cerebral (CIRIAC), ubicado en Guadalajara, México. En este centro, fundado hace 25 años, con la intención de mejorar la calidad de vida de los afectados por esta problemática, inició un proceso de rehabilitación, como lo hacen muchos pacientes, cada año. Aprovecho para incluir el enlace a su página, donde podéis efectuar una donación y mejorar la vida de otros, con una cantidad que gastamos, a diario, en la compra de cualquier objeto sin importancia.

Con el tiempo y mucho esfuerzo, Amira fue abriéndose camino en la Escuela Primaria y en Secundaria, donde optó por apuntarse a un taller de dibujo. Durante la clase, contaba con la ayuda de una monitora, quien le hacía el trabajo más fácil . Un buen día, al sentir que quedaba atrasada respecto del resto de la clase, los días que su monitora llegaba tarde, optó por usar otra parte del cuerpo para expresarse. Fue así como decidió descalzarse y utilizar los pies para crear sus dibujos. 

Después de Secundaria, Amira ha tomado clases de pintura en otros lugares, como el Hospicio Cultural Cabañas de Guadalajara, donde cada semestre hacen exposiciones con los resultados del curso. Como es lógico, la creación de un cuadro le exige bastante tiempo y mucha paciencia. Gusta de pintar con carboncillo, óleo, acrílico y acuarela, aunque esta última le agrada menos, por su demora en el secado y la propensión a mancharse con la  pintura, mientras realiza los movimientos.

Confío en que el ejemplo de Amira sirva para demostrar la capacidad de superación del ser humano, así como la flexibilidad que ofrece el Arte, a la hora de admitir creadores con ganas de expresar sus inquietudes. En cuanto a la parálisis cerebral, hacer saber que no se trata de una enfermedad, sino de un trastorno permanente, y no progresivo, que afecta a la psicomotricidad del paciente.

Por fortuna, personas como mi amiga Erika  - en la fotografía de arriba - dedican su tiempo a mejorar el presente de los pacientes, haciéndoles la existencia más sencilla y la vida mucho más agradable, positiva y llevadera.

Fotografías de Erika Luna.

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