viernes, 13 de agosto de 2010

Ronnie y el Imprinting

Esta entrada la dedico al nuevo habitante de la casa donde resido actualmente, cuya presencia disfrutamos desde hace dos o tres días. Este pequeño con cara de bondad y de leve temor, llamado Ronnie, invierte la mayoría de sus horas en mi compañía, cuando no se dedica a comer su pienso mezclado con agua, a jugar con cualquier objeto que secuestra a mordicos o a dejarse mimar por los tentadores brazos de Morfeo. Tiene apenas un mes y medio y pasea con gracia la sangre podenca que ha heredado de su elegante madre. Resulta curioso, para los que no hemos tenido un trato cercano, constante y prolongado con un cachorro, analizar su comportamiento y gozar con la ternura que desprende a su torpe y agitado paso. Ahora se encuentra en el llamado "periodo crítico" o de imprinting, que existe desde la cuarta a la décima semana de vida del animal, según comentan. Durante este tiempo, esencial para un adecuado desarrollo emocional y psíquico, es importante que el can interactúe, de forma gradual y razonable, con el entorno exterior, con otros seres humanos y con el mundo que le rodeará durante la vida adulta - sin olvidar que, debido a la ausencia de vacunación, su contacto con el suelo y otros animales es muy limitado, por el consabido peligro de infección -. Desde aquí, en letras que no entiende y, mientras muerde el cable que da batería a este portátil, le deseo una larga, buena y afortunada vida. 

3 comentarios:

  1. Gracias Jans, por hacerle un huequito al pequeño Ronnie, en tu blog y en tu corazón ;)

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  2. Ohhhh chikinin!!! si es que tienen la carita de pena de serie!!!!

    Sara

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