jueves, 9 de septiembre de 2010

El Lamentable Negocio del "Shark Finning"

Dentro de las numerosas actividades de dudosa necesidad y escasa honorabilidad que realiza el ser humano a diario - la lista aumenta de manera proporcional a las variadas posibilidades de beneficio personal, egoísta y económico que va aportando la imaginación -, nos encontramos con la frecuente y dañina pesca de tiburones mediante el uso de palangre, en los diferentes mares que bañan este planeta. Este sistema de pesca se basa en la colocación de una línea de palangre a lo largo de una amplia distancia, con anzuelos mortales y cebada de diverso tipo, siendo habitual el uso de calamares, peces y, en algunos casos, de carne ilegal de foca y delfín. Con esta sencilla trampa, toda clase de seres marinos terminan por quedar atrapados y acaban perdiendo, de manera absurda e innecesaria, la preciada vida. Entre ellos, un buen número de aves, cientos de tortugas marinas y, como comentamos al inicio, un vergonzoso número de desafortunados tiburones. 

Con este y otros métodos, el ser humano mata, cada año, unos 100 millones de escualos, poniendo en riesgo su futura presencia en los mares y haciendo que 18 especies de tiburón se encuentren ya en la lista de especies en peligro de extinción. Una vez pescados y extraídos del mar, con el descaro de quien se cree con derecho de manipular la naturaleza a su torpe antojo, son cortados en diferentes pedazos, aprovechando así las partes de su anatomía que aportan un supuesto beneficio al ser humano. El resto es devuelto al mar. Una de las partes más populares es la aleta, con la que se comercia para crear una cara, insípida y caprichosa sopa de supuestas propiedades, idónea para quien gusta de hacerse engañar, cuyo valor no compensa en modo alguno el alto número de muertes que acarrea.

Una persona que conoce bien este tema es el excelente fotógrafo norteamericano Mark Conlin - autor de las imágenes que acompañan esta entrada -, cuyo trabajo está representado en España por nuestra agencia. Mark ha trabajado en la creación de más de 20 películas submarinas, incluyendo la producción de 3 filmes en formato IMAX. Su trabajo aparece de forma regular en medios como National Geographic, Discover o BBC Wildlife. Con su habitual buen talante, Mark ha tenido la amabilidad de responder a mis preguntas, sobre este tema.

¿Cual es tu experiencia en la realización de fotografías relacionadas con la industria del "Shark Finning", en tierra y bajo el agua?

Amo a los tiburones, pero no de una forma "sensiblona".  Quiero decir con esto que no quiero acariciar a uno de ellos, sino que simplemente amo el hecho de que existan. Un depredador de la parte alta de la cadena alimenticia es sano y crucial para la salud del ecosistema. Si fueras a África y te dedicaras a cortar la cola de miles de leones, para dejarlos secar después al sol, habría una fuerte reacción internacional. En cambio, parece que a nadie le importa que hayamos matado a la mayoría de los grandes depredadores de los océanos. Yo fotografío su muerte como testigo de la matanza. Para mi es, principalmente, triste. 

¿Qué opinas de este tipo de pesca y de sus consecuencias? 

La pesca con redes agalleras y con líneas de palangre son las prácticas más destructivas de la tierra. A lo largo de nuestra vida iremos viendo cambios a gran escala, en los océanos, como consecuencia de esto. Y esos cambios no serán buenos.

Con estas palabras de Conlin, cierro esta entrada a modo de reportaje. Para quien esté interesado en su publicación, el reportaje completo está disponible, acompañado de fotografías de alta calidad que complementan las que ilustran la presente y que pueden verse en esta galería.

© Texto: Nano Calvo / www.ibizastock.com
© Fotografías: Mark Conlin / www.vwpics.com
Queda prohibida la reproducción de este reportaje, total o parcial, sin el permiso explícito del autor. Gracias.

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