Pocos días después de la publicación de mi reportaje "El Lamentable negocio del "Shark Finning", en las páginas de este blog, un grupo de nueve víctimas de ataques de tiburón acude a la sede de Naciones Unidas, con el firme objetivo de defender los derechos de esta amenazada especie. A pesar de que muchos de ellos perdieron partes de su cuerpo en los ataques, estas personas muestran una admirable coherencia y piden que el citado organismo vele por el adecuado tratamiento de estos animales, evitando la matanza de millones de escualos para fines tan absurdos como la creación de una simple e insulsa sopa. Más información de la noticia en MSN y The Guardian.
Foto: Aletas de tiburón disecadas, a la venta en una tienda asiática de Chinatown, en Nueva York.




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