Ayer, al regreso de una larga y saludable caminata, fotografiaba esta pintura callejera, creada por alguien sobre un muro de piedra.
Desconozco si la intención del autor era representar la bandera de Japón, en apoyo a los duros momentos que pasa su pueblo, o su semejanza con el icono era fruto de la caprichosa casualidad. En cualquier caso, me viene bien para reiterar que algunos trazos de mi pensamiento siguen lejos, por lo que transcribo una frase que parece representar lo anterior, en el complejo idioma nipón:




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