Considerando la aceptación popular, he decidido volver a publicar, esta vez en el blog, la secuencia de fotografías del breve reportaje que opté por titular Una Inocente Historia de Amor.
La historia, relatada en pocas imágenes, tuvo lugar en la popular playa de Benirrás, en Ibiza, durante una tarde de abril de 2008, bajo un soleado y dorado atardecer.
El momento álgido de la inocente historia de amor duró apenas unos segundos, por lo que la reacción tuvo que ser rápida - como sucede a menudo cuando queremos captar lo pasajero -, para poder recoger los momentos esenciales del entrañable episodio.
Los protagonistas, como veis, son dos niños de indudable belleza natural, cuyo afecto les llevó al intercambio de muestras de cariño, con la genuina espontaneidad que a menudo se da en los niños y que, con dificultad, podemos apreciar en el comportamiento adulto.
Más tarde, gracias a la ayuda de amistades comunes, supe que sus nombres son Sascha y Zion Jay, y que su aspecto es consecuencia, en buena medida, de la interesante mezcla de razas y orígenes.
Por sus características y proporciones, opté por incluir dos de estas fotografías en mi libro, Natural.
Fotografía y Texto © Nano Calvo
























