Muchos ya conocen su obra y saben de la valiosa contribución que suponen, para la defensa de la verdad y el enriquecimiento del fotoperiodismo, cada uno de sus reportajes. Es probable que otros hayan visto su imagen, en algún documental, y estén al tanto de la absoluta honestidad que invierte en la labor de transmitir al planeta lo que sucede en algunos puntos conflictivos.
James Nachtwey es, a mi entender, una especie de caballero contemporáneo de sencillas y humildes maneras. Armado con su cámara y cargado con un alto grado de respeto hacia el sufrimiento ajeno, se acerca a pocos metros del horror y lo documenta, con excelente precisión, en busca de un objetivo claro y una importante misión que cumplir. Representa, a mis ojos, el ejemplo a seguir por todo fotoperiodista que se tercie.
Cuando se deja atrás el ego y prima la necesidad de comunicar, por el bien de otros, el resultado se asemeja al trabajo que ofrece Nachtwey. En esta conferencia, cuyo visionado recomiendo sin dudar, habla de su experiencia y comenta alguno de los conflictos captados por su cámara, a lo largo de muchos años de profesión.
Cuando se deja atrás el ego y prima la necesidad de comunicar, por el bien de otros, el resultado se asemeja al trabajo que ofrece Nachtwey. En esta conferencia, cuyo visionado recomiendo sin dudar, habla de su experiencia y comenta alguno de los conflictos captados por su cámara, a lo largo de muchos años de profesión.




