La foto de esta entrada me ha llamado especialmente la atención, por la ternura que despierta el ser humano que la protagoniza. Me encanta su graciosa postura y su fascinante semblante, creado a base de generosos mofletes, una mirada que se pierde hacia arriba, en su imaginativa inocencia, y unos hermosos y precisos rasgos africanos. Es obra de Zoriah, un fotoperiodista cuyo trabajo me resulta muy interesante, aunque duro de ver en ocasiones, como es el caso de sus fotografías sobre el hambre en África. Quien esté interesado en ver más, puede hacerlo en su página web.
lunes, 8 de noviembre de 2010
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Molt chulo! ;)
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